Ingredientes
2 hojas gelatina
200 g nata para montar
Para el puré de zanahoria:
200 g zanahorias
400 ml. agua
1 yogur
1 c/s miel
Para el crumble:
50 g harina
50 g harina de almendra
50 g mantequilla
50 g azúcar
1 c/s curry
Para la quenelle de apio:
100 g apio
50 g lima
menta y miel
Preparacion
Hidratar la gelatina. Poner las hojas de gelatina en remojo en agua fría para hidratar.
El puré de zanahoria. En un cazo, calentar el agua con la miel para hacer un almíbar. Cocinar las zanahorias en él hasta que estén tiernas. Reservar un poco de jarabe de la cocción y sumergir en él unas hojitas de apio. Triturar bien el resto.
La mousse. Mezclar la gelatina escurrida con el puré de zanahoria triturado. Añadir el yogur y mezclar bien. Montar la nata y, con ayuda de una lengua de silicona, mezclar con el puré de zanahoria. Reservar en una manga pastelera en la nevera para que cuaje.
El crumble. Hacer una mezcla a parte iguales de harina, mantequilla, azúcar y añadir una cucharada de curry. Mezclar bien y extender sobre una bandeja de horno. Hornear durante 6 minutos a 180ºC. Pasado ese tiempo, remover y hornear otros 6 minutos. (en total entre 12 y 14 minutos)
La guarnición de apio. Cortar el apio en brunoise y aliñar con un poco de menta picada, ralladura lima y un poco de miel.
Montar los vasitos. Colocar el crumble en el fondo del vaso, encima la mousse reservada dentro de la manga pastelera en la nevera y terminar con una capa de apio confitado. Enfriar en la nevera para que acabe de cuajar.
Servir con unas hojas de apio maceradas en el jarabe de la cocción de la zanahoria a modo de decoración.